En la guerra moderna, a veces no hace falta un caza supersónico para desviar un ataque. Alcanza con un poco de pintura y una superficie plana. Eso es exactamente lo que estaría haciendo Irán en sus bases aéreas: dibujar siluetas de helicópteros y aviones en el asfalto para que Israel lance misiles contra objetivos inexistentes.
La técnica no es nueva: los señuelos existen por lo menos desde la Segunda Guerra Mundial, y a pesar de toda la tecnología de hoy, parece que un dibujo bien hecho, con proporciones correctas y ubicado estratégicamente, puede engañar a un software o a un operador con poco tiempo para decidir.




