La violencia de género no siempre moretones. A veces, también destruye el sustento de una familia entera, e incluso, de varias familias, como en este caso. Ayer, una taxista franquera de Trelew fue a buscar a su hija a la casa del padre, en el barrio 160 viviendas. Lo que siguió fue una escena de furia injustificable: el tipo la agredió físicamente, le provocó un corte en la cabeza y, como si fuera poco, destrozó el taxi a piedrazos.
El dueño del vehículo y titular de la licencia, dijo que ahora va a a “tener el auto parado hasta que pueda arreglarlo. Solo el parabrisas me sale unos 300 mil pesos. El resto ni sé”. El taxi le da trabajo a su propietario junto a dos choferes, ahora está inmovilizado.
La víctima ya radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer, y el dueño del auto hizo lo propio en la comisaría cuarta.
Fuente: Jornada




