Una comerciante de la calle Alvear al 1200, Sol Gauna, vivió un infierno el lunes a la noche en Comodoro: los chorros armados entraron a su pollería cerca de las 21:10 y sabían perfecto que estaba sola con su hijo de tres años. Uno de ellos fue muy a fondo, le apoyó el revólver directo en la cabecita del pibe y le dijo “colaborá, dame todo”.
Se llevaron toda la recaudación del día, la computadora del negocio y quisieron afanarle también la cartera. Descolgaron la cámara de seguridad para no quedar grabados.
La víctima ya había sido robada en octubre y denunció que la zona de Alvear está “liberada”: “Pedí rondas mil veces en la comisaría y no vienen nunca”.




