¡Por fin se apagó el infierno! Después de casi cuatro meses de puro bardo en la cordillera de Chubut, declararon oficialmente extinguido el incendio que arrancó allá por diciembre en Los Alerces. Fueron 26.306 hectáreas de bosque nativo y pastizales que quedaron hechas cenizas, pero después de 44 días de combate a cara de perro y una guardia de cenizas eterna, los brigadistas bajaron la persiana.
Entre el calor sofocante del verano y el viento que no daba tregua, los aviones hidrantes y los laburantes en el terreno se la re bancaron para que el fuego no se metiera en los pueblos y terminara de liquidar todo.




