Se armó un revuelo bárbaro en la escuela 790 de Madryn, cuando saltó que un alumno de 16 años andaba armado. Todo se activó gracias al aviso de la madre de una compañera, que tiró la data y puso a todos en alerta. Los directivos, sin hacer mucho ruido para no generar pánico, activaron el protocolo y empezaron a revisar mochilas, pero el “Rambo” de secundario ya estaba afuera.
Pero en la calle, la policía no le dio ni un metro y lo cruzó justo cuando estaba afuera del colegio. Ahí fue cuando abrieron la mochila y se encontraron con la sorpresa: el pibe llevaba una pistola de aire comprimido y un cuchillo.
Al final, como las armas no eran de fuego, la Justicia no le pudo meter una causa penal, así que lo llevaron a la comisaría y se lo entregaron a los padres. Se rumorea que próximamente habrá intervención de áreas de familia.




