“Toto” Caputo ya aterrizó en Washington para las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial con una misión clara: encontrar las esferas del dragón y pedir que le suelten mil millones de dólares. El Ministro de Economía busca que el organismo le de el visto bueno a la segunda revisión del acuerdo, aunque la cosa viene re peluda.
Resulta que las reservas netas están US$ 11.000 millones abajo de lo pactado, así que el equipo económico va a tener que tirar magia y pedir un “waiver” (un perdón, básicamente) para que no nos corten el chorro.
La mala leche la puso el propio FMI justo antes de que Caputo bajara del avión: el organismo mandó al frente al país recortando la proyección de crecimiento para este año al 3,5% y avisando que la inflación de 2026 va a estar por las nubes, cerca del 30,5%.




