Simuló su secuestro para sacarle un palo a su pareja

Agustina Villalba tiene 25 años y le mandó mensajes a su pareja diciéndole que había sido secuestrada por integrantes de la comunidad gitana, que le reclamaban un millón de pesos por el supuesto robo de una pulsera. Para darle veracidad al cuento, adjuntó fotos con presuntas lesiones en el rostro. El hombre de 48 años con quien tenía una relación creyó todo, hizo la denuncia y ahí empezó a derrumbarse el plan.

La UFI N° 3 de Moreno analizó las comunicaciones y encontró inconsistencias técnicas en las pruebas que mandó. La policía coordinó un operativo de vigilancia encubierta en el punto pactado para la entrega del dinero, en la intersección de Manuel Obarrio y Rafael. Cuando llegó la hora de cobrar, Agustina apareció por sus propios medios acompañada por dos tipos de 26 y 20 años. Se acabó la farsa.

Tras la aprehensión se supo que la intención del engaño era conseguir plata para costear una adicción a estupefacientes. Los dos acompañantes fueron identificados y liberados; ella quedó a disposición de la Justicia con una causa caratulada como extorsión.

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