Un tribunal de Salta dictaminó que un hombre deberá pagar 100 lucardis mensuales de cuota alimentaria para el perro que compartía con su ex. La mujer, que se quedó con la mascota tras la separación, fue a la Justicia porque los gastos de alimento, veterinario, vacunas y medicamentos le cayeron solos.
El fallo no solo ordenó el aporte económico sino que también estableció un régimen de visitas y períodos alternados de convivencia con el animal. Sí, como con los pibes.
No es el primero: en 2024, un caso en Río Negro terminó con un acuerdo donde el padre se comprometió a comprar bolsa de alimento y arroz para el perro cada dos meses, además del régimen de visitas del hijo.




