En Sarmiento, una mujer de 35 años está imputada por estafa tras después de dejar completamente secas las cuentas de los abuelos de su pareja entre octubre y noviembre del año pasado.
La maniobra fue calculada: primero se ganó la confianza de los ancianos, que la consideraban parte de la familia. Después usó los datos personales y biométricos de las víctimas para crear en su propio celular un home banking a nombre de ellos, y ahí fue a fondo: sacó préstamos a su nombre y se transfirió el dinero a su billetera virtual.
Los abuelos se enteraron cuando el banco les avisó que les iban a descontar 48 cuotas de un préstamo que ellos nunca pidieron. El perjuicio total asciende a más de 2.6 palitos.




