Ayer, un patrullero que hacía controles preventivos en el Camino Juan Domingo Perón, en Comodoro, paró un Renault Logan rojo con dos personas adentro.
La conductora no tenía licencia ni seguro y su perfume, si no era alcohol etílico, pegó en el palo. Cuando llegaron los inspectores, la mujer se negó a bajar, arrancó el motor de nuevo y quiso escapar.
Las agentes, rápidas como Flash en el baño, la bajaron del auto; pero ella no se calmó un joraca: empezó a tirar trompadas y usó la punta de la llave para atacarlas.
Después del test de alcoholemia terminó demorada, y el Renault Logan fue secuestrado y trasladado a la comisaría.




