Después del épico triunfo de la Selección contra Inglaterra, los jugadores desplegaron una bandera con el eterno reclamo por Malvinas. Detrás de ese pedazo de tela que dio la vuelta al planeta, hay una desopilante e improvisada historia que desafió todos los estrictos controles de seguridad de la FIFA con una simple sábana de hotel.
La historia detrás salió a la luz en X: “La pintó el primo de mi cuñada, es un pedazo de sábana del hotel”. El “trapo” fue bajando desde la tribuna, hasta que terminó en las manos de los campeones del mundo frente a millones de espectadores.
Mientras, la FIFA evalúa si abre un expediente disciplinario por la improvisada bandera, en Argentina celebramos el triunfo; y el gesto ya quedó grabado a fuego en las páginas de la memoria colectiva.




