Vecinos del edificio 43, ubicado en el sector 5 del barrio 30 de Octubre de Comodoro, denunciaron que hace más de diez días conviven con una descomunal pérdida de agua potable que corre por debajo de los cimientos. La situación no solo transformó la calle de acceso en una laguna intransitable, sino que encendió una alarma desesperada: temen que el constante flujo subterráneo esté socavando el terreno y desestabilizando los pilotes sobre los que se apoya el edificio.
Además, los vecinos aseguran que la presión de agua en los departamentos del piso alto es casi nula y sale marrón, cargada de barro. En la entrada, tuvieron que improvisar puentes con pallets de madera para que la gente no se caiga al pozo de barro; de hecho, una ambulancia o una autobomba hoy se verían imposibilitadas de ingresar al sector ante cualquier emergencia.




