El Senado de Uruguay sancionó ayer la Ley de Muerte Digna, que garantiza el derecho a “transcurrir dignamente el proceso de morir” y despenaliza la eutanasia en el país.
Fue aprobada tras más de diez horas de debate, donde consideraron la propuesta como un avance significativo en materia de derechos humanos y libertad personal.
Ahora, todas las personas mayores de edad con plena capacidad psíquica que se encuentren en etapa terminal de enfermedades incurables e irreversibles o padezcan dolores físicos o psíquicos insoportables, sean uruguayos o extranjeros con residencia, van a poder pedir su muerte digna.




