En las últimas horas se destapó la olla de un caso de abusos dentro de la Poli de Tucumán: un grupo de presos eran obligados a trabajar en la construcción de la casa de un alto jefe policial.
Según la investigación, al menos cuatro detenidos habrían sido obligados a trabajar periódicamente en la construcción de la casa, siendo trasladados en patrulleros y supervisados por otros efectivos.
De esta manera, dos polis terminaron siendo separados de su cargo por un decreto provincial que remarcó que sus “conductas son incompatibles con la función policial y afectan gravemente la confianza de la sociedad”.




