Maddison McGivern salió una noche con sus amigas a tomar unos drinks y todo terminó con la peor de las noticias: se despertó, chequeó el homebanking y debía al banco 50 mil millones de dólares.
El misterio comenzó a crecer cuando comenzó a preguntarse por qué el banco había “aceptado” una transacción tan por encima de sus fondos: tenía solo 76 dólares en su cuenta.
Cuando llegó al banco, la empleada que la atendió quedó sin palabras, pero investigando, la empresa se dio cuenta que fue error técnico que afectó a varios clientes con la misma falsa deuda multimillonaria.




