Inspectores municipales cayeron y clausuraron un salón en Comodoro, en la calle Código 765, mientras había una fiesta clandestina con más de 100 personas.
El local, que antes era depósito de una verdulería, no tenía habilitación, salidas de emergencia, matafuegos ni botiquín de primeros auxilios.
Con todo este bardo, los inspectores, junto a la poli, desalojaron el lugar y pasaron todo a las manos del Tribunal de Faltas.




