Esta madrugada, en el barrio 9 de Julio de Comodoro, una inquilina llamó a la policía porque el dueño de la casa, un hombre de 72 años, andaba disparando dentro del edificio.
La Poli llegó a ver que onda y se encontraron con el hombre, que admitió que estaba en un estado depresivo y que había disparado porque veía “personas y sombras”.
El hombre entregó voluntariamente su escopeta calibre .410 y la munición, mostrando documentación de legítimo usuario, aunque su credencial estaba vencida desde 2011.




