Se robó la guita de los buzos de egresados del jardín de su nene
No le importaba nada a la rata de dos patas.
Quizás todo se fue al carajo, o quizás está todo bien. ¡Averigualo acá!
No le importaba nada a la rata de dos patas.
Se comieron alto viajecín.
“El que evade es un héroe”, dijo y lo conquistó.
De la tele a Canadá sin escalas.