Cayó una banda el consumo de vino

El vino argentino toca fondo: el consumo se desplomó 22% en cinco años y las bodegas están en terapia intensiva: hoy cada argentino toma apenas 15,7 litros de vino por año. Para que tengas un parámetro, en los 70, los argentinos en promedio tomaban 90 litros en 365 días.

El descenso en el consumo de vino no puede analizarse únicamente desde lo económico. Existen factores sociales y culturales que explican esta nueva conducta. De hecho, las encuestas marcan que las generaciones más jóvenes hoy apuntan a hábitos más vinculados al bienestar, el ejercicio físico y una alimentación más saludable.

Este fenómeno no implica el abandono total del vino, sino su transformación: pasó de ser una bebida diaria a convertirse en una elección ocasional, asociada a encuentros sociales o celebraciones.

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