Según denunciaron los padres de la Escuela Nº 37 de Trevelin, los pibes van a clase y encuentran heces de ratón en sus materiales de plástica; y mientras la conducción del colegio les aseguraba que “todo estaba en orden”, en medio de una reunión, la vicedirectora Marina Agüero (que está a cargo de la institución) propuso llevar gatos para combatir la plaga.
Y no fue de palabra nomás: quedó asentado en el acta. Los padres, con toooda la razón, explotaron.
Además, las familias denuncian que cuando pidieron las actas de reuniones anteriores, los documentos aparecieron adulterados con corrector líquido. También aseguran que se habría ejercido presión sobre el personal docente para que no filtraran fotos ni información a la prensa, bajo amenaza de represalias.




