Dos pibes de 18 y 19 años pensaron que la “habían visto”, y decidieron hacer un boquete para robar una concesionaria de autos sobre la calle 28 de Julio al 400, en Madryn.
Pero no contaban con que iba a saltar la alarma y la poli llegase tan rápido que engancharon a uno de ellos bajando del techo al salón.
Su compañero quiso escapar, pero también terminó con los ganchos puestos.




