La FIFA pateó el tablero y designó al esloveno Slavko Vincic como el encargado de arbitrar mañana en Nueva Jersey, en la esperadísima Final del Mundial 2026. Sin embargo, la noticia no tardó en reflotar el fantasma de un tremendo escándalo policial que casi le cuesta la carrera hace unos años.
En mayo de 2020, en plena pandemia, Vincic terminó demorado en Bosnia y Herzegovina durante el Operativo “Kristal”, que golpeó a una red internacional de proxenetismo, narcotráfico y tráfico de armas en una cabaña en las afueras de Bijeljina mientras se desarrollaba una fiesta clandestina con 35 personas.
Entre los presentes que terminaron arriba del patrullero estaba el mismísimo Vincic, quien por entonces tenía 40 años y ya pisaba fuerte en el arbitraje europeo. Cuando declaró, aseguró a la justicia que solo había aceptado una invitación a almorzar tras una reunión de negocios y que no tenía idea de quiénes eran los demás organizadores.
¿Cómo terminó todo? La Justicia bosnia le creyó, la Federación Eslovena lo bancó y fue liberado sin cargos tras declarar como simple testigo.




