El Fondo Monetario Internacional recortó sus proyecciones para la Argentina: según el último informe de Perspectivas Económicas Globales, el país crecerá 3,5% en 2026, medio punto menos que lo que estimaba antes, y tendrá una inflación del 30,5%, casi el doble de lo que el organismo proyectaba hace apenas seis meses.
El FMI atribuye parte del deterioro al contexto internacional complicado por la guerra en Medio Oriente, aunque también señala la caída de la economía argentina hacia el final de 2025, cuando el proceso electoral generó turbulencias.
Mientras, “Toto” Caputo viaja esta noche a Washington para intentar destrabar un desembolso de mil millones de dólares que el Gobierno necesita.




