Tras la violentísima marejada del último fin de semana, la angustia se apoderó de unas 50 familias del histórico barrio Usina, en Kilómetro 5, quienes denunciaron que la erosión costera avanzó sin piedad sobre la calle Arenales. Con el agua literalmente en la puerta de sus casas y un pronóstico meteorológico que anticipa marejadas aún más intensas para este jueves, los vecinos viven horas de extrema tensión.
El testimonio de los afectados refleja una problemática estructural que acumula décadas de promesas incumplidas y parches insuficientes. Según explicaron los propios pobladores, la calle Arenales perdió casi la mitad de su traza: donde antes transitaban dos vehículos en simultáneo, hoy apenas logra pasar uno con peligro de derrumbe por el socavamiento del terreno debajo del pavimento.
La contención metálica instalada en 2020 con apoyo privado ya fue destruida por la fuerza del oleaje, por lo que los vecinos reclaman de manera urgente una obra integral de enrocado o muro de contención similar a la construida frente al Hospital Alvear para evitar que las viviendas queden desprotegidas.
Fuente: Crónica




