Una mujer terminó la semana imputada por comercio de estupefacientes después que la División Drogas Peligrosas de Esquel le allanara su vivienda y le encontraran con todo el equipamiento armadito para vender drogas.
Toda la movida se hizo después de 20 días de investigación: corroboraron que ella manejaba en su casa un kiosko que hacía “venta a la cuchara”.
En el allanamiento, le secuestraron varias dosis de cocaína, flores de cannabis, una balanza de precisión, recortes de nylon para armar los porrones, un celular y una cantidad de efectivo que todavía se contabiliza. Todo el kit del delito, listo para abastecer a los compradores que pasaban por el lugar.




