Lo que era una amenaza latente se convirtió en un infierno en medio oriente: este sábado por la mañana, Israel tiró un ataque sorpresa contra Irán, apoyado por Estados Unidos. Las explosiones sacudieron Teherán mientras las Fuerzas de Defensa israelíes informaban sobre “importantes operaciones de combate”.
Donaldo obvio que no solo respaldó la ofensiva, sino tiró que el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, murió en los bombardeos.
Pero Irán no se quedó de brazos cruzados y lanzó misiles contra bases estadounidenses estratégicas en Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y en Baréin




