Un simple gesto de visitar a un amigo terminó siendo la diferencia entre la vida y la muerte: pasadas las 14:30, un hombre entró a la casa de su amigo en el Pasaje Chubut al 80 y lo primero que sintió fue un olor penetrante a gas.
Cuando recorrió la vivienda, se encontró con lo peor: su amigo estaba recostado en la cama, inconsciente y sin reacción.
Sin dudarlo, llamó al 107 mientras intentaba mantener la calma. Al lugar llegaron médicos y policías de la Comisaría Seccional Segunda, que asistieron al hombre en el domicilio y lo trasladaron de urgencia al Hospital Regional. La rápida acción del amigo y la respuesta de los equipos de emergencia evitaron una tragedia.




