Esta semana, una mucama de un motel de Rosario encontró una pistola mientras limpiaba una habitación después de que los ocupantes se fueran.
Obvio que alertaron a la Poli, y cuando llegaron los agentes, la secuestraron de forma preventiva.
Nadie apareció a reclamarla ni en el telo ni en la Comisaría; pero parece que en ese turno, al menos dos pistolas andaban cargadas.




