Ayer la Organización Mundial de la Salud declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por la propagación del virus Bundibugyo — una variante del ébola — en Uganda y la República Democrática del Congo.
La OMS aclaró que todavía no estamos ante una pandemia, pero la situación genera preocupación seria: hasta el 16 de mayo se registraron 336 casos sospechosos y 88 muertes, con el foco principal en la provincia de Ituri, en el este del Congo.
El problema más grave es que esta cepa específica no tiene vacuna disponible. Por ahora el riesgo para Argentina y la región es bajo, pero la OMS monitorea de cerca la situación.




