Las playas de Madryn y alrededores registraron en estos días una enooorme cantidad de medusas (también conocidas como “aguas vivas”), un fenómeno vinculado a las condiciones climáticas y marinas.
Estos animales son arrastrados por las corrientes marinas y los vientos; y su población aumenta cuando el agua está más cálida.
Gregorio Bigatti, investigador del CONICET, tiró que no suelen ser peligrosas para los humanos y recomendó lavar la zona con agua, no rascarse y consultar en farmacias o con un médico para el tratamiento adecuado de la picadura.




