Ca7riel y Paco Amoroso, que vienen de ganar cinco Latin Grammys, se comieron alto viaje mientras volaban en los Estados Unidos: parece que se pusieron a grabar un video musical en pleno avión, una azafata indignadísima les pidió que no la tocaran y solicitó que se informara al piloto sobre lo que estaban haciendo.
Por protocolo, la aerolínea hizo un informe, y cuando aterrizaron, cuatro agentes del FBI los esperaban para a demorarlos e interrogarlos por todo lo que pasó.
Después de unos minutos, finalmente se permitió a Ca7riel y Paco Amoroso continuar con sus aventuras.




