Esta mañana, en la esquina de Rivadavia y Pastor Schneider, en Comodoro, un Chevrolet Cruze recibió la orden de detenerse en un control, pero el conductor hizo todo, pero todo mal.
El chabón frenó, se negó al test de alcoholemia, atropelló al jefe de tránsito, embistió conos, pasó dos semáforos en rojo; y cuando lo detuvieron, chequearon que no tenía patente.
Por eso, se le secuestró la cédula y la licencia, que quedaron en poder del Tribunal de Faltas.




