Los engancharon con casi 360 palos escondidos en el tablero de una camioneta

En marzo del año pasado, un control de rutina de Gendarmería en la Ruta Nacional 11, a la altura de El Timbó (Santa Fe), destapó una maniobra de lavado de guita e intermediación financiera ilegal.

Ahí detuvieron un Toyota Corolla Cross y notaron “irregularidades estructurales” en el interior. El conductor, nervioso, pidió que no dañaran el vehículo y ofreció mostrar cómo desmontar las piezas: ahí los gendarmes encontraron compartimientos ocultos con fajos de billetes que sumaban un total de 357.210.000 pesos.

La investigación, encabezada por el fiscal federal Roberto Salum, determinó que detrás del operativo había una empresa de repuestos de Resistencia (Chaco) utilizada como pantalla para el traslado sistemático de efectivo. Estos últimos días, cuatro personas quedaron imputadas por lavado de activos e intermediación financiera no autorizada: el conductor del vehículo, dos accionistas de la firma y un cuarto sospechoso

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