La policía italiana descubrió que un tipo de 56 años se disfrazaba y actuaba de su madre fallecida para seguir cobrando su pensión.
El caso se destapó cuando un empleado del registro civil detectó irregularidades cuando quiso renovar el documento de Graziella Dall’Oglio, que figuraba con 85 años. Tras ser citado nuevamente, el hombre confesó el engaño.
Acto seguido, allanaron su casa, donde encontraron el cuerpo momificado de la mujer dentro de una habitación. Las primeras hipótesis apuntaron a una muerte natural, pero igualmente le van a hacer una autopsia.




