Mauricio Apes encontró la forma de combinar su pasión por el snorkeling con algo que vale doble: limpiar el fondo del Lago Vintter de los señuelos de pesca que los pescadores dejan perdidos entre las rocas
La movida no es solo estética: los anzuelos abandonados son un peligro concreto para la fauna acuática y para cualquier persona que se meta al agua. Un pez, un pato, o incluso alguien que quiera nadar puede llevarse una sorpresa muy fea con esos fierritos escondidos entre las rocas.
El Lago Vintter, en plena cordillera chubutense, es uno de esos lugares que merecen cuidado de verdad. Que un solo pibe se tome el laburo de hacer esto, sin que nadie se lo pida y sin ningún rédito económico, es maravilloso.




