Una agente policía fue suspendida por 60 días después de negarse a hacerse un test de alcoholemia en Lalo Puelo. Según los que estaban en el operativo, cuando bajó el vidrio, tenía bastante olor a escabio.
Después de eso, la pareja de la agente tomó el volante y huyeron del lugar. La poli decidió no perseguirlos, porque los dos ya estaban identificados.
Todo terminó en una investigación penal por desobediencia y en un sumario administrativo que terminó con la suspensión de la agente.




