La noche del miércoles fue un verdadero infierno en el sur santafesino. Un temporal feroz azotó la región con vientos picantísimos y una cantidad de agua que parecía interminable.
La autopista Rosario–Córdoba y la Ruta 9 tuvieron que ser cortadas completamente entre Armstrong y Tortugas. El motivo: entre 6 y 8 camiones fueron arrastrados y volcados por las ráfagas en distintos puntos del tramo. Las imágenes eran tremendas: trailers inclinados sobre la banquina, carga desperdigada y un viento que no daba tregua. En Tortugas, además, el granizo hizo estragos: techos arrancados, árboles caídos y cables cortados por doquier.
El SMN había anticipado un alerta naranja, pero la magnitud superó cualquier pronóstico.




