El intendente de Corcovado, Ariel Molina, salió a defender el aumento de la Tasa de Habilitación Comercial que pasó de 5 a 60 lucas: un incremento del 1200% que encendió el debate entre comerciantes y vecinos. El argumento del jefe comunal es que durante años el municipio cobró una tasa casi simbólica bajo la lógica de que así los comerciantes ofrecerían precios más bajos. “Pero nada de eso pasó y los precios que se manejan están muy por encima de los de Esquel”, tiró Molina.
El cruce más picante fue con Saturio Pedraza, uno de los comerciantes que salió a rechazar el aumento públicamente. “El Tapado” (sí, así le dicen al intendente) lo cruzó señalando que el propio Pedraza habría admitido en sus declaraciones que mantiene un local sin habilitación comercial desde hace seis años, operando de manera irregular desde su domicilio. Básicamente, una queja de alguien que no paga la tasa hace media década.




