Una picantísima tormenta invernal recorre Estados Unidos, dejando bajo alerta a más de 160 millones de personas. El fenómeno, impulsado por una masa de aire ártico, avanza desde las Montañas Rocosas hacia la costa noreste, provocando nevadas intensas, formación de hielo y un desplome de temperaturas en gran parte del país.
Ya hay doce estados en emergencia, con pronósticos de más de 30 cm de nieve y posibles récords de frío.
En total, la tormenta afecta un corredor de 2400 kilómetros, desde Texas hasta Nueva York.




