Un Chevrolet Aveo arrancó el domingo “acostado” en la intersección de Doctor Franzó y Avellaneda, en Esquel.
El conductor dijo que perdió el control y se despistó, pero el test de alcoholemia tiró el resto del dato: 2,50 g/l. Por suerte, no enganchó a nadie y tuvo solo lesiones leves.
El auto terminó secuestrado y quedó a disposición del Tribunal de Faltas.




