Anoche, un tipo de 33 años se subió a su Renault 9 con 1,85 gramos de alcohol en sangre y se la puso contra todo lo que se cruzó en avenida 10 de Noviembre y Ricardo Torá, en Comodoro. Primero se comió una Chevrolet S10 y un Chevrolet Prisma estacionados, y en vez de parar, encaró como Messi. En la fuga sumó dos choques más: un Ford Ka y una Volkswagen Amarok.
Cuando la policía lo paró, el tipo no se quedó callado: empezó a putear a los demás conductores y les tiró el guante a los efectivos. Los uniformados lo demoraron y confirmaron lo que ya era obvio: 1,85 g/l.
El conductor quedó demorado de forma preventiva y el Renault 9 quedó custodiado.




