Un tipo de 34 años se mandó a la Escuela Secundaria N° 712 de Trelew durante la madrugada, trepó por una ventana del segundo piso, reventó la puerta y las rejas del kiosco, agarró unas golosinas y se recostó en un aula a comerlas tranquilo.
La alarma sonó, una policía que pasaba por la zona la escuchó, llamó al portero y ahí nomás lo encontraron: panza arriba, comiendo en el piso como si fuera su casa.
El hombre fue detenido en el momento y la comisaría segunda junto con personal de Científica se hicieron cargo del caso.




