Una investigación de la Federal desbarató una peligrosa organización dedicada a lavar guita de casinos online clandestinos y de otros delitos.
La puerta de entrada de la banda era una funcionaria judicial bonaerense que aprovechaba su cargo para captar a personas en situación de vulnerabilidad: les pagaba 80 lucas cambio de fotos, DNI y el escaneo de iris, robándoles los datos biométricos para abrir billeteras virtuales y cuentas fantasma.
Una vez con el control de las identidades, la red que armaron movió más de 27 mil millones de pesos en pocos meses a través de criptoactivos y arbitrajes para borrar el rastro del dinero.




